• 1.11.1884
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  • La Isla

Editorial LA CUESTIÓN MUNICIPAL. Semanario "La Isla" 1.11.1884

La indiferencia y abandono con que desde hace mucho tiempo viene mirándose todo lo que a nuestro municipio se refiere, nos hace temer fundadamente que al intentarse los remedios que requiere tan anómala situación, acaso éstos, por lo tardíos, habrán llegado a ser ineficaces.

No recordamos precisamente el tiempo que ha transcurrido sin que el cuerpo electoral de este distrito haya intentado siquiera la emisión de sus sufragios en elecciones municipales, a pesar de que ha sido varias veces convocado; y si bien es verdad que la autoridad superior de la provincia ha tratado en diferentes ocasiones de llenar los vacíos que en nuestra-corporación popular había dejado la indiferencia de los electores, los nombramientos de concejales han dado pocas veces el fin que se proponía su autor, pues es sabido que de los nombrados los unos se resistían a tomar posesión porque de antemano conocían el mal estado del ayuntamiento, y los demás que llegaban a tomarla, tan luego como conocían el referido estado se apresuraban a dejar la pesada carga, valiéndose de todos los medios, alegando escusas legales los que las tenían, y hasta convirtiéndose en arrendatarios y contratistas del Ayuntamiento los que de esta manera únicamente podían librarse de aquel destino.

No recordamos precisamente el tiempo que ha transcurrido sin que el cuerpo electoral de este distrito haya intentado siquiera la emisión de sus sufragios en elecciones municipales, a pesar de que ha sido varias veces convocado...

Pero todos estos esfuerzos han sido provechosos solamente a las personas, sin que hayan mejorado en nada los intereses del común, que han ido por momentos resbalando por la temida pendiente que conduce necesariamente al descrédito, a la ruina, a la bancarrota Las causas que nos han conducido al presente estado de cosas son harto conocidas del público para que las detallemos y analicemos una por una; pero no podemos menos de señalar como la más grave el excesivo cupo de consumos que nos está señalado y que pesa sobre nuestro Ayuntamiento como la losa sobre el sepulcro. Los obstáculos que se ofrecen para obtener una rebaja sobre tan elevado tipo, a nadie tampoco se ocultan, pues han de comprender todos que cuando después de muchos años de ser el encabezamiento insoportable, no se ha conseguido la anhelada rebaja, a pesar de haberla solicitado todos los partidos, es que aquella presenta dificultades poco menos que insuperables.

¿Qué hacer pues?. ¿Dónde buscar la salvación?. ¿Existe algún medio de remover este obstáculo que, si continúa, ha de ser la muerte de nuestro municipio y ha de proporcionar a este vecindario un sin número de disgustos?.

Esto es lo que nos toca averiguar y discutir, pues nuestra salvación estriba en adoptar todos los medios y hacer cuantos sacrificios sean necesarios para conseguir que, con la ley en la mano, podamos reclamar que disminuya la enorme cantidad que tenemos fijada por consumos, ya que como gracia especial es imposible conseguirlo. Mas aunque lográsemos ponernos en estas condiciones (que desembarazarían ciertamente la marcha de nuestro concejo) no se nos oculta que aún no estaría completamente resuelto el problema, que todavía tendríamos que remover obstáculos y vencer dificultades; pero tenemos fe en los hijos de esta tierra, y creemos que se habría recorrido la mayor parte del camino que conducirnos debiera a normalizar nuestra administración municipal, que la inepcia de unos, el poco interés de otros y la indiferencia de todos han puesto en el lamentable estado en que se encuentra.

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